Marx Reloaded es un documental dirigido por Jason Barker quien decidió utilizar las principales ideas del gran pensador Karl Marx a fin de proponer una perspectiva más amplia de lo que representa la crisis financiera global acaecida en 2008-09.
En el filme participaron importantes figuras de la filosofía contemporánea como Nina Power, Antonio Negri, Alberto Toscano y Slavoj Žižek, todos ellos marcados por la impronta marxista. El estreno de esta cinta se efectuará el próximo 11 de abril de 2011.
Grupo de profesores/as por una Universidad Democrática de Excelencia Académica
Declaración
El cuadro de transformaciones que han venido aconteciendo en el sistema de la Universidad de Puerto Rico so pretexto de las medidas cautelares: amenaza con prescindir de una buena parte de los profesores/as por contrato, amenaza con la eliminación de las exenciones de matrícula, con reducciones dramáticas de las ofertas de verano, con un cambio del máximo de cupo de estudiantes por sección, con la eliminación de los descargues por investigación, congelación de ascensos, entre otros; con toda probabilidad se producen en consonancia con las estipulaciones en ley. No obstante, hemos arribado a una nueva sensibilidad de época en la que reconocemos que algo puede estar en ley pero no necesariamente es justo.
Estos cambios descansan igualmente en una expropiación sistemática del poder decisional de los profesores y en un recrudecimiento del control del proceso de trabajo al interior de un imaginario de excelencia que descansa en el criterio mercantil de la productividad. Lo anterior se expresa también vía una progresiva centralización de las decisiones en instancias externas a los Departamentos y Facultades (Recursos Humanos, Asuntos Académicos, Decanato de Estudios Graduados e Investigación) y en el aumento de profesores en situaciones de vulnerabilidad contractual. La expropiación cada vez mayor del poder decisional de los profesores se tramita vía el sesgo eminentemente legalista de la Universidad el cual se traduce en una intimidación de los profesores vía certificaciones, notificaciones del Registrador e informes de Directores y Decanos estipulados en formatos de la productividad antagónicos al quehacer académico e intelectual. La burocratización como forma de gobierno igualmente mina el poder decisional de los profesores/as e incrementa su desvalorización reproduciendo y fortaleciendo las jerarquías de poder existentes.
Se trata, a su vez, de la presencia de un poder cínico que opera desde el simulacro de la participación y con la complicidad de un sector de profesores, en un contexto donde, es de todos conocido la inefectividad del cualquier resolución por parte de los profesores/as y en el que el poder sobre los asuntos de la Universidad lo tiene la Junta de Sindicos y las distintas administraciones de gobierno de turno.
Estas transformaciones no comienzan ni terminan con las presentes medidas cautelares. El cambio paradigmático desborda también la gestión de la presente administración al tiempo que la política partidista, si bien sus flancos abiertamente represivos (aparato policiaco, fuerza de choque) están siendo confrontados en el presente. Se trata de toda una transformación sistémica cada vez más contraria a los valores universitarios.
II.
Es evidente que el tiempo que se dedica a la formación (educación) está adquiriendo la misma importancia que el que se dedica al trabajo, cuando no lo eclipsa. Este reconocimiento requiere que la mayor inversión de capital sea destacado al proceso de producción de conocimiento puesto que son muchos los que caracterizan las economías contemporáneas como "economías del conocimiento" en tanto expresión de un sistema de producción donde los elementos intangibles son cada vez más centrales. Tenemos que seguir defendiendo el lugar que ocupa la Universidad como espacio privilegiado de esa producción de conocimiento. No es posible propiciar la producción de una economía del conocimiento sin los recursos materiales e intelectuales necesarios para producir conocimiento.
III .
Defendemos la Universidad como el espacio en el cual se lleva a cabo la actividad del pensar como forma de vida consistente. Defendemos igualmente la singularidad del conocimiento que se produce en la Universidad y que como profesores producimos. Estamos abocados a la tarea de pensar el universo físico y social desde protocolos específicos del sistema de la ciencia, las artes y la filosofía y esta producción de conocimiento requiere de un contexto reflexivo que no puede estar sujeto a criterios utilitarios o de rentalibilidad.
Al presente, la Universidad se encuentra amenazada por una serie de poderes internos y externos y estos poderes externos también encuentran a su vez una correspondencia interna pues muchas de las políticas institucionales se aprueban ante la indiferencia de muchos colegas, excepto cuando sus privilegios se encuentran amenazados. Entre los poderes externos también se encuentra una creciente desvalorización del trabajo de los profesores afianzada institucional y mediáticamente.
Defendemos la posibilidad de una Universidad protegida de los vaivenes económicos y políticos y de las fuerzas que obstaculizan su autonomía. Existe un desconocimiento generalizado en la sociedad acerca de los modos de funcionamiento de la Universidad y no sólo de la Universidad sino del sistema público de educación en general. Se conocen sus aciertos y sus conflictos a través de la comunicación mediática.
IV .
Los conflictos y las resistencias que se han producido en el sistema de la Universidad de Puerto Rico en los últimos años han gravitado alrededor del drama del cierre o apertura de los portones de los Recintos. El efecto de este drama es que la pugna alrededor de los portones se constituye en un eje central de la contienda, ocluyendo parcialmente el debate sobre las cuestiones sustantivas que la motivan. Todo agenciamiento universitario tendría que hacerse acompañar de las explicitaciones teóricas y políticas que le dan sentido. Esto no se logra con palabras maestras (privatización, neoliberalismo, etc.) sino con la discusión detenida y profunda en todos los contextos (salones de clase, medios de comunicación, etc.) del sentido de los agenciamientos.
Defendemos una Universidad que contribuya a complejizar los imaginarios de democracia actualmente existentes. Si bien históricamente la democracia ha sido colapsada con el requisito del número (los más, los muchos, la muchedumbre, las mayorías) es evidente que tenemos que comenzar a discutir los asuntos por sus méritos y no en función de si hay poca o mucha gente detrás de ellos. Entendemos que el problema de la democracia y el número no tiene nada que ver con portones abiertos o portones cerrados por lo cual proponemos una Universidad que trascienda la dicotomía adentro o afuera, propicie la vinculación de la Universidad con el pueblo de Río Piedras y promueva una Universidad democrática de excelencia por venir hacia la que tendríamos que trabajar.
V. Frente a estas condiciones proponemos como agenda para el presente y el futuro inmediato trabajar detenidamente y movernos para hacer viable lo siguiente:
1.Que las decisiones que se tomen en torno al sistema de la Universidad de Puerto Rico sean tomadas por los diversos componentes de la comunidad universitaria, según sea el caso y que la utilización de los recursos legales se supediten a las consideraciones estrictamente académicas.
2. La eliminación de toda instancia deliberativa a través de las cuales se hace el simulacro de la participación pues no es que los profesores/as no tengamos instancias de deliberación, es que las mismas han sido cooptadas a partir de disposiciones que han transformado la centralidad de la deliberación democrática de los asuntos que competen a la Universidad.
3.Que se instauren mecanismos de participación directa en los procesos decisionales a todo lo largo y ancho del sistema y que los principios de elección de personal pasen directamente vía el sistema de democracia directa a los cuerpos facultativos en pleno.
4.Que pensemos en la posibilidad real de reestructurar o eliminar instancias administrativas caducas y excesivamente onerosas a la Universidad, en favor de atender las necesidades académicas fundamentales a la actividad docente como son, la investigación y la divulgación e internacionalización de las mismas.
5.Que se proteja el principio de libertad de cátedra contra todo asedio particularmente el que se deriva de las instancias administrativas.
6. Proponemos que se retomen los esfuerzos por impulsar una nueva ley universitaria que garantice la autonomía fiscal y académica de la Universidad, esto es, que emancipe a ésta del control antidemocrático político-partidista, que emana del estatuto vigente. Mientras siga vigente la ley actual cualquier noción de autonomía universitaria y de universidad democrática será sencillamente una falacia.
Los profesores que suscribimos este documento optamos por asumir una posición de enunciación y discursiva de autovaloración y de reapropiación de nuestros poderes decisionales.
Al ignorante, por su condición de tal, todo debería sorprenderle y, sin embargo, nada parece venirle de nuevas. Pensaba en esta sencilla idea hace algún tiempo, mientras veía distraídamente un programa de la televisión pública catalana dedicado a las novedades semanales de la cartelera cinematográfica de Barcelona. Tras informar de una película (juraría que sobre vampiros) dirigida primordialmente al público adolescente, el programa incluía un reportaje realizado a la salida del cine en el que se proyectaba el filme en cuestión. Las opiniones que, en caliente, manifestaban los espectadores no llamaron mi atención hasta que terminé por darme cuenta de algo que tendía a repetirse, y que me desconcertó levemente. Los espectadores de mediana edad eran proclives a destacar de lo que acababan de ver los aspectos que habían encontrado diferentes o nuevos. Los más jóvenes, en cambio, no paraban de repetir -con un cierto aire de suficiencia, no exenta de un rictus de ligero fastidio (ya saben: elevación del labio superior por uno de sus extremos)- la expresión "lo típico", para resaltar el escaso impacto que les había causado la película.
Descartada la hipótesis de que todos aquellos jóvenes fueran rematados cinéfilos con un profundo conocimiento de la historia del séptimo arte (hipótesis que debería complementarse con la de que los adultos habían sido seleccionados por su entusiasta ignorancia acerca del mismo asunto), la pregunta que de forma casi inevitable parecía surgir era la del origen de lo que daba toda la impresión de ser una tenaz resistencia por parte de los adolescentes entrevistados a dejarse sorprender. Resistencia que parecía contradecir el tópico de la infatigable curiosidad como rasgo constitutivo de las edades más tempranas, de igual modo que pone en cuestión el que considera el resabio escéptico como la determinación más característica de la madurez.
Confieso que me entristeció la imagen de aquellos jóvenes empeñados en mostrarse como si estuvieran de vuelta de todo. Quizá hubieran mudado su actitud de saber que un joven resabiado es lo más parecido a un anciano que apenas hubiera vivido, que tuviera un pasado perfectamente vacío, y que, sin embargo, no dejara de apelar a la autoridad de la experiencia acumulada a sus espaldas. Pero vivir significa tener una determinada relación con lo que nos va ocurriendo, y eso no es algo que nos venga dado, con lo que podamos contar de antemano: necesitamos la colaboración de quienes nos precedieron en el uso del pensamiento y de la vida, y que tuvieron la generosidad de dejarnos el regalo del destilado teórico de su experiencia. Y, es curioso, casi todos, desde Sócrates, coincidieron en algo: la pasión teórica es la chispa que salta cuando entran en contacto la conciencia de nuestra oceánica ignorancia y nuestra inagotable curiosidad. Con otras palabras: la desesperada avidez por entender lo que nos pasa constituye, sin duda, uno de los mejores legados que les podemos dejar a las generaciones futuras.
Todo lo contrario, como fácilmente se deja ver, de ese modelo de joven modelado con la forma de lo existente, diseñado para enfundarse en lo real como en una segunda piel (ya saben: eficiente y eficaz, rentable, competitivo, ambicioso, seguro de sí mismo, etcétera.), que al gunos parecen empeñados en intentar producir. Perfectamente insustancial e irreprochablemente adaptativo.
¿Son estas las personas que podrían mejorar lo que ahora hay? Se equivocan nuestros responsables políticos (tanto nacionales como autonómicos, por descontado) y todos aquellos que tienen poder para tomar decisiones acerca de lo que deben saber y cómo deben ser quienes hereden nuestro mundo si piensan semejante cosa. Así solo conseguirán niños-viejos como los aludidos al principio: tan satisfechos consigo mismos como incapaces del menor estupor, de la más mínima perplejidad.
Pero si tales responsables aspiran a algo diferente, si conservan algo de aquel anhelo de transformación que antaño declaraban que constituía el norte de sus vidas -y que ahora, cuando son invitados a echar la vista atrás, evocan como el motivo fundamental de su dedicación a la política- lo tienen muy fácil: lean filosofía y promuevan su lectura entre los jóvenes. Por un motivo bien sencillo: no van a encontrar gente tan sólidamente ignorante como los filósofos. Por eso son de fiar.
Obsérvese que intento no reincidir en la retórica, tan cara a muchos de mis colegas, según la cual constituimos algo parecido al último baluarte del pensamiento crítico occidental ante la ofensiva homogeneizadora del mundo globalizado y la imparable banalización de la sociedad de consumo. Hace mucho que recelo de las enfáticas proclamas a favor de la capacidad del discurso filosófico para impugnar la totalidad de lo existente, sobre todo cuando las escucho en boca de según quienes, tan poco implicados hasta el presente en transformaciones radicales de ningún tipo.
Me conformaría con que los filósofos fuéramos capaces de difundir actitudes más favorables hacia el pensamiento, hacia la reflexión, o hacia la duda sin más. Y que lo hiciéramos movidos por la clara conciencia de que es mucho lo que se encuentra en juego en esta batalla.
Nadie se llame a engaño respecto al signo de las afirmaciones precedentes. No hay en ellas sombra alguna de corporativismo, ni, menos aún, de esa específica variante de deformación profesional que es la querencia por lo especulativo como un fin en sí mismo. Horkheimer, en su momento, nos advirtió de una inquietante posibilidad que ha terminado por tornarse en amenazante peligro o, tal vez peor, en cruda descripción del lugar en el que estamos. Escribió esta sencilla máxima: "El desprecio por la teoría es el inicio del cinismo en la práctica".
Los llamados a decidir me admitirán el consejo: presten menos atención a asesores que les reafirmen sistemáticamente en sus convicciones y escuchen más a quienes tienen dudas. Seguro que aprenderán de ellos, entre otras cosas porque no hay otra manera de aprender.
De lo contrario, corren el peligro de terminar como los adolescentes de la anécdota inicial y acabar repitiendo "ah, lo típico" respecto a todo lo que les venga de nuevas. Sin entusiasmo ni curiosidad alguna. Y, en esas condiciones, ni entenderán el presente ni podrán ayudar a construir un futuro que merezca la pena ser vivido.
Los ricos y sus falsos profetas a sueldo están haciendo un trabajo macanudo de engaño a los pobres y la clase media. Han convencido a muchos que un socialismo diabólico está floreciendo en el país y les está robando su porción. Pero el engaño no puede durar, los hechos dicen lo contrario.
Sí, hay una guerra de clases, la guerra de los ricos contra los pobres y la clase media, y los ricos están ganando. La guerra se lanzó ya hace unos años. Miremos los hechos, los hechos que los ricos y sus falsos profetas a sueldo no quieren que la gente conozca.
Dejemos a Glenn Beck [un periodista ultraconservador de la Fox. NdT] pontificar sobre los socialistas abatiéndose sobre Washington. Que Rush Limbaugh [otro periodista ultraconservador. NdT] increpe acerca de la “guerra de clases de un programa izquierdista que destruirá nuestra sociedad”. Estos dos son falsos profetas de los ricos muy bien retribuidos.
La verdad es que desde hace décadas los ricos en los EEUU han estado haciéndose más ricos, y los pobres y la clase media son más pobres. Miremos a los hechos y juzguemos nosotros mismos.
Los números oficiales de la pobreza en EEUU muestran ahora que tenemos el mayor número de personas pobres desde hace 51 años. La tasa de pobreza oficial en EEUU es del 14’3 por ciento, es decir, 43’6 millones de personas pobres. Uno de cada cinco niños en los EEUU es pobre; uno de cada diez ciudadanos de la tercera edad es pobre. Fuente: Oficina del Censo de EEUU.
Uno de cada seis trabajadores, 26’8 millones de personas, está desempleado o subempleado. Esta tasa “real” es superior al 17 por ciento. Hay 14’8 millones de personas catalogadas “oficialmente” como desempleadas por el gobierno, una tasa del 9’6 por ciento. El desempleo es peor para los trabajadores afroamericanos de los cuales está sin empleo el 16’1 por ciento. Otros 9’5 millones de personas, que están trabajando solamente a tiempo parcial mientras buscan trabajo a tiempo completo, pero han tenido sus jornadas laborales recortadas o hasta el momento no han encontrado más que trabajo a tiempo parcial, no son contados en las cifras oficiales de desempleo. También, 2’5 millones adicionales están registrados como desempleados, pero no están contados porque están clasificados como trabajadores desanimados en parte porque han estado sin trabajo durante 12 meses. Fuente: Departamento de Trabajo de EE.UU. Informe de la Oficina de Estadísticas Laborales de octubre 2010.
La renta media por hogar para los blancos en los EEUU es de 51.861 dólares; de 65.469 para los asiáticos; de 32.584 para los afroamericanos; de 38.039 para los latinos. Fuente: Oficina del Censo de EEUU.
Cincuenta millones de personas en los EEUU no tienen el seguro médico. Fuente: Oficina del Censo de EEUU.
Las mujeres tienen en los EEUU un mayor riesgo de morir por enfermedades relacionadas con el embarazo que las mujeres de otros 40 países. Las mujeres afroamericanas de EEUU tienen casi cuatro veces más posibilidades de morir por enfermedades relacionadas con el embarazo que las mujeres blancas. Fuente: Amnesty International Maternal Health Care Crisis in the USA.
Alrededor de 3’5 millones de personas de EEUU, de las cuales una tercera parte son niños, no tienen hogar en algún momento del año. Fuente: National Law Center on Homelessness and Poverty.
En las afueras de Atlanta, 33.000 personas acudieron a buscar solicitudes de viviendas subsidiadas de bajo coste en agosto de 2010. Cuando Detroit ofreció asistencia de emergencia para ayudar a las personas que deben afrontar el desalojo de sus viviendas, más de 50.000 personas acudieron para intentar conseguir alguno de las 3.000 mencionadas ayudas disponibles. Fuente: Informes de Prensa.
Hay 49 millones de personas en los EEUU que viven en casas en donde comen solamente porque reciben vales de comida, o visitan despensas de comidas o comedores populares para obtener ayuda. 16 millones son tan pobres que han debido saltarse alguna comida o renunciar al alimento en algún momento del último año. Se trata del más alto nivel desde que hay estadísticas disponibles. Fuente: US Department of Agriculture, Economic Research Service.
La clase media va para atrás
En tiempos de una o dos generaciones anteriores era posible para una familia de clase media vivir con una sola fuente de ingresos. Ahora se precisan dos ingresos para tratar de obtener la misma calidad de vida. Los salarios no han seguido el ritmo de los precios; ajustados con la inflación los salarios han perdido terreno durante los últimos diez años. El coste de la vivienda, la educación y la asistencia sanitaria ha crecido a una tasa superior a los sueldos y los salarios. En 1967, el 60 por ciento de las casas, entre el 20 por ciento de las más ricas y el 20 por ciento de las más pobres, recibieron más del 52 por ciento de todos los ingresos. En 1998, decreció al 47 por ciento. La proporción que corresponde a los pobres también ha caído, mientras que el 20 por ciento más rico ha visto aumentar su parte.
Un record de 2’8 millones de hogares recibió un aviso de ejecución hipotecaria en el 2009, un número mayor que en los años 2007 y 2008. En el 2010, se espera que el número crezca a 3 millones de hogares. Fuentes: Reuters and Realty Trac.
Once millones de propietarios de su hogar (cerca de uno cada cuatro) en los EEUU están “con el agua al cuello” o debe más por las hipotecas que lo que valen sus casas. Fuente: “Home truths”, The Economist, 23 de octubre de 2010.
Por primera vez desde 1940, los ingresos reales de las familias de clase media son menores al final del ciclo económico de la década del 2000 de cuando estaban al inicio del mismo. A pesar de que la fuerza de trabajo estadounidense está trabajando más dura y hábilmente que nunca, cada vez están recibiendo menos beneficios que ella misma crea. Esto es verdad para las familias blancas, pero aún lo es más para las familias afroamericanas cuyas ganancias en la década de los 90 han sido en su mayoría eliminadas desde entonces. Fuente: Jared Bernstein and Heidi Shierholz, State of Working America.
Los ricos haciéndose más ricos: hechos
La riqueza de las 400 personas más ricas de los EEUU creció un 8 por ciento en el último año hasta los 1,37 billones. Fuente: Forbes 400, “Los super-ricos se hacen más ricos”, 22 de septiembre de 2010. Money.com
El más bien clasificado director de hedge fund del año 2009, David Tepper, “ganó” 4.000 millones de dólares el año pasado. El resto de los mejor clasificados ganaron: 3.300 millones, 2.500 millones, 2.300 millones, 1.400 millones, 1.300 millones (empatados el sexto y séptimo puestos), 900 millones (empatados el octavo y novenos puestos), y en la última plaza de los diez mejor clasificados, 825 millones. Fuente: Business Insider. “Meet the top 10 earning hedge fund managers of 2009.”
La disparidad de ingresos en los EEUU es ahora tan mala como antes de la Gran Depresión a finales de los 20 del siglo pasado. De 1979 a 2006, el uno por ciento más rico más que dobló su porción del total de ingresos de EEUU, del 10 al 23 por ciento. El uno por ciento más rico tiene una media anual de ingreso de más de 1’3 millones. En los últimos 25 años, más del 90 por ciento del total del crecimiento de los ingresos en los EEUU fue para el 10 por ciento más ricos, dejando el 9 por ciento de todos los ingresos para repartirse entre el 90 por ciento inferior. Fuente: Jared Bernstein y Heidi Shierholz, State of Working America
En 1973, el pago promedio de los presidentes de empresa en los EEUU fue de 27 dólares por cada dólar pagado a un trabajador típico; en el 2007 la proporción había subido a 275 por 1. Fuente: Jared Bernstein and Heidi Shierholz, State of Working America.
Desde 1992, el tipo impositivo medio de los 400 contribuyentes más ricos de los EEUU ha caído del 26’8 al 16’62 por ciento. Fuente: US Internal Revenue Service.
Los EEUU tienen la mayor desigualdad entre ricos y pobres entre todas las naciones industrializadas de Occidente y ha ido empeorando desde hace 40 años. El World Factbook, publicado por la CIA, incluye un ranquin de desigualdad entre las familias dentro de cada país, mediante el índice Gini. El puesto que ocupan los EEUU es el 45 en el 2007, el mismo que Argentina, Camerún y Costa de Marfil. La mayor desigualdad se encuentra en países como Namibia, Sudáfrica, Haití y Guatemala. El puesto 45 de EEUU queda muy pobre en relación a Japón (38), India (36), Nueva Zelanda y el Reino Unido (34), Grecia (33), Reino de España (32), Canadá (32), Francia (32), Corea del Sur (31), Holanda (30), Irlanda (30), Australia (30), Alemania (27), Noruega (25) y Suecia (23). Fuente: CIA The World Factbook.
Los ricos viven un promedio de cinco años más que los pobres en EEUU. Naturalmente, las grandes desigualdades tienen consecuencias en términos de salud, exposición a condiciones de trabajo poco saludables, nutrición y estilo de vida. En 1980, los más pudientes en los EEUU tenían una esperanza de vida de 2’8 años sobre los no tan afortunados. A medida que la brecha de la desigualdad se acrece, también lo hace la brecha de la esperanza de vida. En 1990, la brecha era un poco menos de 4 años. En el 2000, los menos afortunados podían esperar vivir hasta los 74’7 años mientras los más pudientes tenían una esperanza de vida de 79’2 años. Fuente: Elise Gould, “Growing disparities in life expectancy,” Economic Policy Institute.
Conclusión
Estos son los hechos extremadamente preocupantes para cualquier persona interesada por la justicia económica, la igualdad de oportunidades y la justicia.
Thomas Jefferson observó en cierta ocasión que la restructuración sistemática de la sociedad en beneficio de los ricos sobre los sobres y la clase media es una tendencia natural de los ricos. “La experiencia nos dice que el hombre es el único animal que devora a su propia especie, y no puedo encontrar palabras más suaves para… la depredación general de los pobres por parte de los ricos.” Pero Jefferson también sabía que la justicia no puede retrasarse indefinidamente mucho tiempo cuando dijo, “Tiemblo por mi país cuando pienso que Dios es justo, que su justicia no puede dormir para siempre.”
Los ricos hablan sobre el ascenso del socialismo para distraer la atención de su devoradora apropiación de la subsistencia básica de los pobres y de todos los demás. Muchos de los que llaman más ruidosamente “al lobo” del socialismo lo hacen para enriquecerse o concederse poderes a sí propios. Están en lo cierto en una cosa: hay una guerra de clases en marcha en los EEUU. Los ricos están ganando esta guerra de clases, y es hora para todos los demás de luchar por la justicia económica.
Bill Quigley es el director de Centro para los Derechos Constitucionales y profesor de derecho en la Universidad de Loyola de Nueva Orleans.
Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Raventós
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